Cecil B. DeMented

martes, marzo 07, 2006

Las aventuras de Leticia y Natalia

Para Leticia, mi dipsómana Soror.


Festival Konex en Carlos Keen o (V).

Día extremadamente caluroso... Carlos Keen es un pueblo solitario, semejante al de “En las fauces de la locura” de John Carpenter. El vodka H. W. viene siendo nuestra bebida frecuente en los últimos tiempos, hasta el punto de haberla ingerido en una gelatina de frambuesa de muy cándido aspecto. No pudimos dejarla de lado en esta oportunidad en que íbamos dispuestas a disfrutar de la música. Una botella de 510 ml -que originalmente contenía agua mineral- fue una buena estrategia para que nuestra acompañante de aventuras no se quedara en casa.
Natalia la cargó con cara de satisfacción y embargada de un sentimiento tan contradictorio como su alma. Por un lado era un acto de ternura, por otro, uno de villanía (como Treplev matando una gaviota).
Así viajó con nosotras, quienes la protegimos como a un hijo a quien le habían vedado la entrada y luchamos por su derecho de admisión con fructíferos resultados.
Para entrar a disfrutar de la Pequeña orquesta R. tuvimos que tolerar circunstancias inusitadas...¡Qué vergüenza! ¡Qué manera de manosearnos la de esas ávidas -¿adoradoras de Safo?- con la excusa de que era su trabajo! ¡Qué vergüenza! Es inaceptable que ni siquiera en ese punto seamos respetadas: elegir, por lo menos, si el asedio corporal será perpetrado por una mano velluda... ¿Acaso es esto muy pretencioso?
La respuesta es rotundamente afirmativa. En un contexto de represión tal, es completamente ilusorio pensar en la posibilidad de elección.
Fue Leticia quien reparó en que había tantos agentes policiales como público. Ella, la primera irritada por las medidas sumamente obsoletas adoptadas por la Municipalidad del pueblo fantasma.
Natalia, por cierto, es muy afecta a indignarse. Sin embargo, y gracias a ese ¿don?... que... ¿la naturaleza?... le confirió, comúnmente llamado despiste (que en realidad es una cuestión de más profundidad en la que quizás ahondemos más adelante) no llega a advertir todo lo que la encolerizaría.
Leticia tomó la pequeña libreta y cumplió una brillante labor de taquígrafa. De aquella escritura, tan difícil de descifrar como la lineal B, se captan criaturas, caricaturas, palabras...
-Natalia: El alcohol me aplacó más. Ellos son los violadores. ¿Y nosotras no? Por una cuestión práctica. Uno puede abusar... No sé si necesito otro falgos ¡y vos me estás desgrabando! Y eso que hoy más o menos pude decir cosas que no digo borracha. La naturaleza influenció. La naturaleza al apropiarse del vodka me dicta*. La tierra se portó bien. Yo le di y ella me devuelve, me dicta. Charly se debe estar drogando de manera sobrehumana. ¿Aparecerá duro? ¿O como la vaca rígida de costado? ¡Qué fea imagen! Nadie se dio cuenta. ¿La habrán llevado para enterrarla y darle su funeral? ¿Por qué se habrá muerto? ¿Sobredosis? ¿Le dio muerte súbita? La vaca sabía que se iba a morir. Esa pose no era de vaca que ignoraba que iba a morir. Por algo se echó... ¿Quién morirá como vaca? El azul es color que representa la inmovilidad y la eternidad. Olga vestía de azul. Las otras dos hermanas vestían de negro y blanco. Azul era inmóvil pero eterno. No sé por qué decía eso... Será porque la vaca era blanca y negra y las luces son violetas ahora...

* Refiriéndose a un vaso, cuyo contenido al caerse fue absorbido por la tierra.

8 Comments:

  • gracias por el link yo he hecho lo mismo.
    La comunidad blog!

    By Blogger GABRIEL, at 7/3/06 11:59 a. m.  

  • Probé en una fiesta de gringos gummy bears de vodka, verás, la preparación es la siguiente: Sirves la botella en un tuper o algo con tapa que selle bien y que sea lo suficientemente profundo para que entre todo el contenido y la bolsa de gummy bears. Tienes que dejarlos así un día entero o más. Los gummys crecerán hasta el triple de su tamaño absorviendo todo el alcohol y haciendose pipones de aspecto muy chistoso. Te comes unos 5 y las cosas se ponen mas chistosas aun.

    By Blogger GABRIEL, at 9/3/06 6:35 a. m.  

  • Ay quien pudiera
    Como la vaca morir
    Sin dolor sin sufrir
    Sin dudar yo quisiera
    Abandonar la dipsomanía
    En una lenta agonía
    Yace la vaca inerte
    Ante la parca asesina
    Enfrentándose a la muerte
    Crepando en la banquina.
    Enfrentándose a la muerte
    Ante la parca asesina
    Yace la vaca inerte
    En una lenta agonía
    Abandonar la dipsomanía
    Sin dudar yo quisiera
    Sin dolor sin sufrir
    Como la vaca morir
    Ay quien pudiera

    By Anonymous Leticia desde la clinica, escribió este poema, at 28/3/06 6:45 p. m.  

  • A aquella heroica vaca
    que en el pasto estiró la pata...


    Profeso gran admiración
    Y en mis recuerdos quedará
    Oh! Tamaña crueldad...
    Oh! Tanática aparición


    Asistir sin intención
    Advertir la liviandad
    de miradas sin piedad
    por funestas, dignas de mención.


    Tan poco del mundo supo
    que cuna y sepulcro fue
    ¡Aquel pastizal infiel
    que sin llanto la arrojó mudo!


    Ninguna causa ha tenido
    Para haber sucumbido
    Pues el delito mayor
    de la vaca es haber nacido...

    By Blogger Cecily B. DeMented, at 31/3/06 1:55 a. m.  

  • Ya mi guitarra le afino,
    para el debate estoy listo,
    y aunque yo no la haya visto
    puedo hablar como argentino.
    Y si al decir lo que opino
    uso un término agresivo
    será justo el adjetivo
    pa'un animal fallecido,
    más la vaca nunca ha sido
    un mamífero muy vivo.


    Al costado de la ruta
    encontró ésta su destino,
    suerte no fué en el camino,
    ahí estuvo un poco astuta.
    Y pa' acabar la disputa,
    yo que recién me he enterado,
    no quiero hablar del pasado
    ni de cuestiones humanas,
    porque ya me han dado ganas
    de ir a comer un asado.

    By Blogger TheNakedApe, at 11/4/06 7:33 p. m.  

  • Dígame usted, compañero.
    Dígame usted, compañero
    y conteste con prudencia:
    Cuál es la mansa presencia
    que puebla nuestras praderas
    y en melancólica espera,
    con abnegada paciencia,
    nos da alimento y abrigo
    fingiendo indiferencia.


    No me asusta el acertijo
    y ya mi mente barrunta
    por dónde viene la punta
    de la... de un... de esa... de la... tan difícil historia.
    La destreza y la memoria
    son buenas si van en yunta.
    No se ofende si le pido:
    me repite la pregunta.


    Nómbreme usted el animal,
    nómbreme usted el animal
    que no es toro ni cebú
    Que pa’ ayudar la salud
    y pa’ que a usted le aproveche,
    le da la carne y la leche
    en generosa actitud.
    Tiene cola y cuatro patas
    y cuando muge hace Muuu.


    Ya le rimo la respuesta.
    Ya le rimo la respuesta
    que de la duda nos saca.
    El animal que usted dice
    tiene por nombre la vaca.


    Me extraña mucho, compadre.
    Me extraña mucho, compadre,
    que sea tan ignorante.
    Una payada brillante
    octosílabos precisa,
    en el final finaliza
    y empieza por adelante.
    Debe tener ocho versos
    y ser de rima elegante.


    No me asusta el acertijo.
    Le contesto en ocho versos,
    así su enojo se aplaca.
    El error que usted me achaca
    no es error ni es para tanto.
    En octosílabos canto
    con rima que se destaca.
    Con elegancia lo digo
    sin hacer tanta alharaca.


    ¿Y, y, y? ¿Y el animal?


    ¡Ah, la vaca! La vaca.


    La payada de la vaca de Les Luthierts.

    By Blogger Gustav, at 17/4/06 6:28 p. m.  

  • ¡Viva la vaca!

    By Blogger Cecily B. DeMented, at 18/4/06 12:52 a. m.  

  • ¡Viva!

    By Blogger Gustav, at 28/4/06 4:35 a. m.  

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